lunes, 28 de marzo de 2011

Fotos familiares




















Yudit Vidal Faife (al centro), en la casa de los pintores cubanos Juan Moreira y Alicia Leal.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Yudit Vidal Canta a Trinidad





Texto: José Rafael Gómez Reguera

Brillo lunar, Anhelo, Resurrección, Los pilares de la Historia, El aguador vigía… He aquí solo algunos nombres de los doce trabajos, que integran la muestra "Un halito de Luz", con que la artista de la plástica Yudit Vidal Faife le canta a Trinidad, a su Trinidad querida, la Tercera Villa fundada en Cuba por el Adelantado Diego Velásquez en enero de 1514.
Y no me equivoco: aun cuando pueda rasgar las cuerdas de la guitarra y en alguna que otra ocasión entonar un tema tradicional o moderno, ella prefiere cantarle a esta joya arquitectónica de casi 497 años de existencia con sus pinceles, con los colores que alegran el alma, o bajo la sobriedad de los claroscuros.
El canto ha subido la cuesta del Centro Histórico trinitario y llegado desde este viernes a la Galería de Arte Universal (GAU) Benito Ortiz Borrell, de la Ciudad Museo del Caribe, donde amigos y admiradores le acompañaron en una tarde única e irrepetible, al abrirse las puertas de esta, su segunda exposición personal del año.
Un hálito de luz se titula la muestra que deviene homenaje a la legendaria Trinidad y por su conducto, a sus gentes, porque… ¿Qué sería una ciudad sin aquellos que la edificaron, la vivieron, y los que la miman y hermosean desde el presente?
No pocos han pasado a la eternidad, después de dejar sus huellas en la conservación y restauración del patrimonio edificado y de nuestra cultura intangible; otros tantos están ahí y nos honran día a día con su dedicación; todos motivan y perviven en las huellas de un pie descalzo, y la fantasía del farol en la única instalación de la muestra.
Los dibujos en técnica mixta, con predominio del carboncillo, la tinta, el acrílico y la acuarela, parecen esperar el cumpleaños de la ciudad y como sus tradiciones y leyendas, incorporan la magia de la ensoñación con solo traspasar las puertas de la galería sureña.
Y es que Trinidad es legendaria. Más allá de las fantásticas historias del Jinete sin cabeza, o de la hermosura de la princesa indígena Caucubú, está una villa que sigue su andar por la Historia, cada vez más bella. Por eso los pinceles de Yudit cantan a la maravilla de la restauración, a las añejas callejuelas, a las calles empedradas… Atentos: el sonido llega.

Un halito de luz, de Yudit Vidal Faife





La muestra "Un halito de luz", de la artista Yudit Vidal Faife, que se exhibe en la Galeria de Arte Universal Benito Ortiz, en Trinidad, en el centro de la isla de Cuba, está compuesta de doce obras bidimensionales y una instalación, todas de mediano formato. La exposiciòn recorre plàsticamente con mucho tino las calles de la villa primada de Cuba y sus costumbres.

Un halito de luz, de Yudit Vidal Faife.






Yudit Vidal Faife siempre está lista para hacernos nuevas propuestas; en esta oportunidad su muestra, que permanecerá hasta fin de 2010, se titula: "Un hálito de luz". Su probado talento ocupará desde este Viernes 12 de noviembre el Salón Principal de la Galería de Arte Universal Benito Ortiz Borrell, ubicada en Trinidad. la Ciudad primada de la isla de Cuba

viernes, 27 de agosto de 2010

miércoles, 4 de agosto de 2010

Llega a La Habana la muestra: "Seres de una diminuta inmensidad".






Trece obras de la artista trinitaria Yudit Vidal Faife se exponen en la Casa del Benemérito de las Américas, Benito Juàrez.




El centro de Promoción Cultural de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Trinidad y su Valle de los Ingenios auspicia la exposición del proyecto "Seres de la Diminuta inmensidad" de la artista de la plástica trinitaria Yudit Vidal Faife. Desde el pasado 9 de Julio y hasta el 30 de agosto estará expuesta la propuesta en la Casa del Benemérito de las Américas Benito Juárez, ubicada en la Calle Obrapía e/ Mercaderes y Oficios, en la Habana Vieja.
La muestra consta de 13 obras de la artista, inspiradas en las pinturas de los niños, 19 pinturas realizadas por los propios niños y 7 instalaciones de casi 3 metros realizadas entre la artista y los pequeños en la técnica del papier maché que a su vez se enseñó a los infantes.

La exposición ha sido el fruto de un proyecto que durante casi un año se ha venido gestando en Trinidad, en el círculo infantil Clodomira Acosta, único enclavado en el centro Histórico de la ciudad.

Este proyecto ha tenido como objetivo fundamental la utilización del proceso de creación como un medio de enseñanza propicio para corregir determinados rasgos negativos en el desarrollo del infante e incentivar el acto de la creación como necesidad de expresión gestual-espiritual del ser humano. Además, la propuesta expositiva que traemos a consideración del público, constituye un logro dentro de uno de los preceptos básicos de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Trinidad, educar a todos, en pos de fomentar una conciencia sensibilizada artísticamente con vistas a la protección de nuestro Patrimonio Cultural.

jueves, 22 de julio de 2010

Seres de la Diminuta Inmensidad, de Yudit Vidal Faife.






En la casa del Benemérito de las Américas Benito Juárez, en Obrapía, La Habana Vieja, Cuba, quedó inaugurado el Proyecto: “Seres de la diminuta inmensidad” de la artista de la plástica trinitaria Yudit Vidal Faife, el pasado día 9 de Julio a las 3 de la tarde.

Al día siguiente, 10 de Julio, a las 10 : 00 am como una de las opciones que el programa Rutas y Andares organizó para el sábado, en Andar la Cultura, la artista comenzó a enseñarles la técnica del papier maché a los niños presentes y a la familia que asistió al evento, luego de una breve reseña sobre la historia del Papier Maché.La creadora, de poco más de 30 años, fue la anfitriona del evento. Pero lo más esperado fue la pequeña demostración de cómo se hacen obras con materiales que tenemos a la mano. Sin dudas, fue un pequeño encuentro artístico que dejó en todos deseos de continuar.Los participantes en el pequeño taller también asistieron a la exposición de la propia pintora Seres de la diminuta inmensidad, la cual se encuentra en una de las galerías de la casa de México. La muestra está compuesta por 13 obras de la artista y 19 de los niños que asisten al taller que ella imparte en Trinidad, su ciudad natal. Además de 7 Instalaciones de más de 3 metros realizadas en papier Maché que recrean elementos del mundo infantil.¿Cómo surge este proyecto?Comenzó en Luxemburgo en el año 2007, donde realicé una exposición con niños, los cuales, desde los tres o cuatro años, pintaban influidos por mí. Les enseñé las técnicas de la pintura, de incrustaciones y ellos hicieron sus propias obras. El día de la inauguración yo miraba las piezas que habían sido producto de todo un mes de trabajo allí y dije: “esto hay que llevarlo a Cuba, a mi país”. A esta edad los niños son muy moldeables y decidí comenzar el proyecto en Trinidad. Allí le planteé la idea a la Oficina del Conservador de la Ciudad para si le interesaba promocionaran la idea, y así fue como empezó todo. El proyecto lo realizamos en el círculo Clodomira Acosta, que es el único ubicado en el Centro Histórico de la ciudad de Trinidad. Estos niños entre cuatro y cinco años, comenzaron a aprender, encaminados por mí, diferentes técnicas como las de papier maché, de modelado, la acuarela y el dibujo. A partir de los conocimientos básicos que ellos aprenden en esta etapa de la vida, como los colores y las figuras geométricas, yo los fui guiando para que construyeran sus paisajes, pintaran su mundo imaginario, mágico. Los niños aprendieron la técnica del papier maché, construyeron grandes instalaciones y ellos mismos sugirieron qué elementos se iban a llevar a la escultura: helados, aviones, pelotas, una casita. Y así hicimos siete instalaciones gigantescas que se muestran en la exposición.En la muestra también hay un libro Niños traviesos, en él está ilustrado todo el proceso que tuvimos que hacer para llegar a las piezas finales.¿Por qué Seres de la diminuta inmensidad?Diminutos porque son niños, son pequeños. Inmensidad porque el diminuto mundo de estos niños, sus anhelos, sus ideas se magnifican haciendo una pelota, un helado gigante. Es como el mundo infantil llevado al mundo real, es como entrar en un cuento de hadas en el que ellos pueden entrar. Es invadir la realidad que nos rodea con la fantasía llevada a un plano gigantesco.Los colores de las obras llaman la atención, ¿Cómo manejó Judith el empleo de ellos con los niños?En esta edad ellos tienen que dominar todos los colores que existen. Yo empecé a inculcarles el aprendizaje de los colores primarios, su mezcla para lograr los secundarios, cómo utilizar los colores análogos, los contrastantes. Ellos aprendieron muy fácil, mezclaban los colores básicos creando una gama cromática con la cual lograron dominar el mundo de la pintura. Es increíble cómo tienen innato el conocimiento de cuándo tienen que utilizar un color homólogo que haga una combinación perfecta. Incluso, cuando hubo carencia de colores, los mezclaban lograban resolver el problema. Este no es solo un proyecto artístico sino también un proyecto educativo.¿Fueron los niños quienes le pusieron los títulos a las obras?Ellos mismos los sugirieron. Yo les preguntaba sobre el tema del cuadro que habían pintado y ellos comenzaban a hablar, decían qué representaba. También utilizaron juguetes viejos que pegaban en los cuadros, es decir, la técnica del reciclado. A través de las preguntas inducidas logramos ponerle título a cada obra.¿Los niños que vemos en tus cuadros son reales?Todos los pequeños que se observan en mis obras son reales. Está retratado desde mi propio hijo cuando tenía seis años, yo cuando era chiquita, y todos los demás son niños del propio proyecto. Yo vinculo estos retratos con fondos en los que se aprecia la iconografía infantil, no reutilicé ni manipulé esta ingenuidad, me trasladé a ellos, siempre traté de tratar todo desde el plano infantil, desde ese plano ingenuo. No quise herir ni transformar, sino que en la exposición fluyera como un todo.¿Cómo fue el trabajo con la comunidad?Muchos de estos niños tienen problemas psicomotores, de aprendizaje o físicos, y este trabajo ayudó a elevar este sentido y esta energía de los infantes. Fue una labor psicoterapeuta, la alegría era tanta que en cada jornada ellos esperaban más la llegada mía y de las instructoras que de las propias maestras. Ellas decían: “mira cómo estos niños se han transformado”. Las madres me veían por la calle y me decían: “ay, yo quiero que tú enseñes a pintar a mi niño”.Este proyecto sirve de ejemplo a los instructores de arte y a las maestras, demuestra que ellos pueden elaborar sus propios medios de enseñanza para educar a los pequeños. Por ejemplo para enseñarles psicología del color yo coloreaba un círculo y un muñequito, si lo pintaba de amarillo el muñequito estaba contento, alegre. Así fueron aprendiendo qué significa cada color y cuándo lo pueden utilizar.¿Tienes un solo hijo, sin embargo te has convertido en mamá de unos cuantos?Es verdad, uno siente una gratitud muy grande por estar de nuevo educando. Es un placer gigantesco porque al final de cada jornada vez cómo estos niños te agradecen, se sienten contentos por haberte conocido, te ven en la calle y te abrazan. Ser madre para una mujer tiene una gran significación, esto es un parto a través del arte. Es una experiencia gratificante tanto para mi obra personal como para estos niños que comienzan.¿Qué fue lo más difícil del trabajo?Lo más difícil fue hacer creíble que esos niños podían pintar lo que ahora vemos en la exposición. Nadie creía que ellos, tan pequeñitos, hicieran cosas tan hermosas y yo les demostré que todo es posible cuando se quiere. Yo no creo que uno nace talento, sino que este se puede adquirir, se puede desarrollar.¿Cuáles son los proyectos que tiene Yudit?En estos momentos continuar con esta labor educativa, que este proyecto se magnifique y siga dando frutos.
Hemos sido invitados a exponer este proyecto como parte de la Gala Inaugural en el Karl Marx en el marco del evento Internacional “Pedagogía 20110” En Enero próximo.